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Trabajó como maestro de campo durante cuarenta años

El testimonio

– Trabajó como maestro de campo durante cuarenta años

Mi padre, José Tejado Navarrete, era conocido como el maestro Navarrete, o don José, por todos los campos de la zona. Nació en Sevilla en 1924 y sus padres eran de Cáceres. Desde muy joven, quizás con ocho o nueve años, mi padre empezó a trabajar de botones en un hotel, y por las tardes iba a la escuela. Jugando en la calle se partió la rodilla, y con 11 ó 12 años la familia se fue a Madrid para intentar arreglarle la fractura. Estuvo ingresado en el Hospital del Niño Jesús unos 3 años.

Cuando mi padre tenía 14 ó 15 años, durante la Guerra Civil, su madre murió de hambre, porque Madrid había quedado cercada y no tenían nada que comer. Pasada la guerra, supongo que hacia 1944 (con 20 años), le mandaron a hacer el servicio a Punta Camarinal (Bolonia). Al acabar el servicio, decidió quedarse aquí. Empezó viviendo en casa de Dolores y Juan, a cambio de enseñar a los dos hermanos.

En los años cincuenta iba desde El Chaparral a dar clases al cortijo de El Mondongo, y bajando por la otra vertiente de la montaña hasta el cortijo de Iruelas. Cuando yo nací mi padre trabajaba en una pequeña iglesia de El Chaparral habilitada como escuela. Cuando yo tenía cinco o seis años nos fuimos a Palomas. Vivíamos en la casa de Rafael Chico y a cambio mi padre le daba clases a sus tres hijos. Y seguía enseñando por el campo.

Él solía dar clases de noche en las casas, porque de día los niños estaban trabajando. Y se alumbraban con una luz de quinqué. Esto le afectó y perdió mucha vista. Preparaba mucho para la Guardia Civil, que era la salida laboral para la gente del campo sin otra cultura ni otras posibilidades.

Después mi padre empezó a enseñar como maestro en la escuela rural de Betis – Betijuelo y nos trasladamos allí. Cuando finalizó en Betis estuvo trabajando con la Agencia de Extensión Agraria del Ministerio de Agricultura, enseñando a adultos por las noches en el plantel de Betis (Paloma Alta). Esto fue hasta 1982 aproximadamente. Mientras, siguió dando clases a niños de El Chaparral que no iban a la escuela, como Mari Carmen, la que vende cupones en Tarifa, que cogió la poliomielitis.

Él disfrutaba enseñando. Sacó adelante a la familia sin dejar de dar clases durante toda su vida. Nosotros aprendimos mucho de escuchar a mi padre. Cuando se abrió la Residencia Escolar, con unos ocho años, entré en la escuela. Tras hacerme un examen me metieron en el tercer curso directamente. Esto pasaba con muchos niños que habían aprendido con mi padre o con otros maestros de campo.

Los niños del campo eran muy formales y, por otro lado, mi padre nunca dio motivo para una queja. Él no pegaba a los niños. En el campo, los niños eran los que tenían interés en aprender, y muchas veces los padres eran los que frenaban. Contaba mi padre que había niños que se iban a cuidar las cabras, y todos los días hacía las cuentas en una piedra, con otra piedra.

La persona

– Gloria Tejado Campos

Nació en 1960 en El Chaparral (Tarifa), donde vivían sus padres. Su padre trabajó toda su vida como maestro de campo. Vivió en Bolonia y en Betis.

En 1968 entró en la Residencia Escolar Guzmán el Bueno, de Tarifa.

Testimonio ofrecido en 2012

1 comentario

  1. Alejandro Iglesias Trujillo

    Excelente persona y buen maestro, se puede decir que él fué quien terminó de cuajar lo que había aprendido con el maestro Pozo.

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