You are here
Home > Testimonios > Aprender >

Los vecinos ayudaban a Diego el de los Canastos cuando estaba escondido

El testimonio

– Los vecinos ayudaban al maestro Diego el de los Canastos mientras estaba escondido. Un tío suyo estuvo preso por auxiliarle.

Yo no llegué a conocer bien a Diego. Era muy pequeñito y tengo un recuerdo muy lejano, pero mis padres y mis tíos me contaron que se escondía en una cueva porque estaba juído de cuando la guerra, y lo buscaban; tú sabes que unos venían de un lado y otros de otro lado.

Algunos le decían La Cueva de Diego y otros La Cueva del Tío. Era una piedra en visera, y delante hizo él un muro para resguardarse del frío y la lluvia. Allí dormía él, sobre unos helechos. El nombre de la cueva se lo pusieron cuando vino Diego; antes era una piedra, sin más.

Mientras estaba escondido en la cueva, salía de noche y daba lección a los niños. Dicen que enseñaba bien y que sabía mucho. Así se ganaba sus perritas. Otros le daban la comida o alguna cosa. Y si alguien iba a Tarifa le encargaba algo que necesitaba.

La gente de la sierra estuvieron escondidos por El Ojén y las sierras de Los Barrios, secuestraban a mucha gente, pedían una cantidad y si no la recogían los mataban. Pero él estuvo nada más que escondido y dando clases a los chiquillos.

Alguien debió chivatearlo, porque la Guardia Civil lo buscaba pero no había dado con él. Todos los vecinos sabían que estaba allí y le ayudaban, porque el hombre necesitaba sobrevivir y no había hecho daño a nadie.

Aquí era difícil entrar, pues no había carreteras hasta hace poco. En 1968, cuando me casé, hicieron la pista para entrar a La Ahumada. Cuando le cogieron, él declaró, porque entonces les hacían perrerías en la cárcel. El hombre no podría aguantar eso y dijo quién le había ayudado.

Algunos vecinos fueron a la cárcel por haber socorrido al maestro. Mi tío Juan Atanasio Cote, hermano de mi padre, estuvo en la cárcel. Y a Pedro Serrano, Salvador Martín y Curro Valencia se los llevaron también. Otros no fueron a la cárcel. Estuvieron unos días. Alguien había en Tarifa que pudo mover las cosas, y al final los sacaron. Tuvieron suerte.

La persona

– Juan Atanasio Moya

Nació en La Ahumada en 1938 y es el noveno de diez hermanos. Su madre era de El Chivato y su padre de La Ahumada.

Tenían cuatro fanegas de tierra, ovejas, vacas y cabritas. Cultivaban trigo y productos de huerta.

Se casó y tuvo dos hijos, que se criaron en La Ahumada.

Testimonio recogido en 2012

Deja un comentario

Top