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Juan García Domínguez, maestro de Facinas represaliado

Varios documentos escritos nos dejan constancia del compromiso de Juan García Domínguez por la educación, así como de la represión que sufrió por manifestar sus ideas.

Juan José García Domínguez fue maestro nacional de la Escuela Pública de Facinas nº 1, al menos entre el curso 1930-1931 y julio de 1936. En estos años, las condiciones materiales de las escuelas eran penosas, y Juan no fue el único maestro que, tras reiteradas solicitudes de reforma del edificio, decidió suspender las clases. El 6 de mayo de 1936 (siendo alcalde Amador Mora Rojas, y antes del golpe de estado que desembocó en la guerra de 1936-1939) se dirigió por escrito al presidente del Consejo Local de Enseñanza Primaria de Tarifa:

(…) como hace ya dos meses que están suspendidas las clases en la escuela que dirijo por estar en ruinas dicho local, y teniendo que hacer un viaje a Ceuta por tener un hijo enfermo, ruego me avisen tan pronto faciliten un local que ese consejo y la inspección lo den por bueno, para continuar mi labor”.

Cuatro meses después (el 14 de septiembre de 1936), iniciada la guerra, Miguel Navarro, alcalde no electo de Facinas, transcribía un informe que había solicitado al comandante del puesto de la Guardia Civil de Facinas. Su misiva sugería que se le retirase de su plaza e iba dirigida al alcalde designado entonces en Tarifa, Lorenzo Jiménez Gonzaléz:

“(…) Se sabe que este señor está afiliado al Partido Socialista desde la instauración de la República; ha asistido personalmente a todos los mítines y reuniones celebrados por la Unión General de Trabajadores de la Enseñanza y asistido al último mitin dado por Llopis en Algeciras, y se ha destacado bastante por su propaganda de izquierda, tanto en su escuela como públicamente, por cuyos datos y manifestaciones públicas contrarias al espíritu tradicional católico que debe inspirar la enseñanza, cuenta con la desaprobación en la opinión pública de esta aldea”.

Al acabar la guerra, la Comisión Depuradora del Magisterio en Cádiz (legislada por el Gobierno franquista, al igual que en las otras provincias españoles), le abrió un expediente y fue sancionado con la destitución y baja de escalafón.

Documentos del Archivo Municipal de Tarifa (legajo 346).

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