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Buscó trabajo allí donde hubiera un maestro

El testimonio

– Buscó trabajo en El Chaparral, donde sabía que había un maestro.

Mis padres sabían leer y escribir; ellos contaban que habían tenido un maestro de campo en Caña Jara. Todos los hermanos, varones y hembras, aprendimos con maestro de campo, menos el más chico, que estuvo en una escuela rural cerca de San José del Valle llamada Las Moscas. Un hermano mío no quería maestro, y aprendió muy poquito.

Yo con quince años no sabía poner ni mi nombre. Estaba guardando cabras en un cortijito más arriba y me puse en treitaiuna con mi padre: “yo aquí no me quedo, donde quiera que haya un maestro, yo me voy allí”. Una hermana mía estaba casada con un hijo de un ganadero de El Chaparral, y hacia 1965 me fui con ellos. Guardaba los cochinos y ganaba dos duros y la comida. Al segundo año estuve con cabras, y ya me dieron cuatro duritos y la comida.

Y de noche a la escuela ermita de El Chaparral, con el maestro Pozo. Desde el primer día que fui a la escuela, siempre me sentaba enfrente de él. El maestro me decía, «Gaspar, el libro llévatelo y repasa. Y el libro no se me caía de la capacha que llevaba colgada, cuando iba con los cochinos. Cuando tenía una mijitilla de tiempo lo cogía; aunque no era mucho.

Los vecinos se juntaban los fines de semana para construir la escuela ermita de El Chaparral. Como la escuela de Bolonia, que la empezamos entre todos los vecinos. Daban misa casi todos los sábados. Y allí tenían Pozo y su esposa Dolores una casita con techo de palma, que tenía un cuartito y una cocinita.

Éramos unos quince niños en la escuela por la noche, todos varones, que ya estábamos trabajando. De día el mismo maestro daba clases para los más chicos, varones y hembras. Cada alumno pagaba al maestro una cantidad al mes.Estuve tres años estudiando. Aprendí cuentas y de todo. ¡La comunión la hice con diecisiete años! Y me saqué el carnet de conducir.

Yo tenía veintitantos años, y todavía todo lo que ganaba era para arrimarlo a la casa. Hasta que nos íbamos echando novia, y ya teníamos que mirar por nosotros. Emigramos a Asturias, Sevilla, Huelva…

La persona

– Gaspar Pérez Romero

Nació en Las Cumbres en 1950.

Sus padres vinieron de Caña Jara, a una finca comprada por el abuelo paterno. Es el octavo de once hermanos.

Su padre sembraba un pijualito, y criaba ovejas, cabras y vacas. Los hermanos trabajaban con él.

Testimonio ofrecido en 2012

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