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Aprendió en la escuela del cortijo de Los Bohórquez y con maestros de campo

El testimonio

– Tuvo varios maestros de campo en Las Canteruelas y asistió a la escuela del cortijo de los Bohorquez.

Los maestros ambulantes, como les decían antes, eran gente que sabía un poco e iban de casa en casa enseñando a los niños media hora, una hora… Se quedaban en casa de alguien. Empezaban a dar clases por la mañana y a la noche volvían a dormir. Los niños de la casa donde dormía, a lo mejor no le cobraban.

Yo estuve unos meses con el maestro Lorenzo en la escuela del cortijo de Los Bohorquez. Tendría yo doce o trece años; o sea que era hacia 1953. José Bohórquez Gómez era el dueño del cortijo. Nosotros veníamos de Las Canteruelas (cinco kilómetros para acá y cinco para allá). Venían chiquillos desde cerca de Zahara, en la sierra. Las clases eran por las mañanas.

Lorenzo venía de Madrid. Era un buen maestro. Entre los maestros ambulantes que estuvieron por aquí, ese fue el que más nos enseñó. Era muy humano.

Estudiábamos con la enciclopedia de grado medio, que daba de todo un poco (historia, matemáticas…). Los libros, la pizarra y el pizarrín (de pizarra también); y la pluma y la tinta la llevábamos cada uno. La tinta de los calamares la cogía mi madre para escribir.

De vez en cuando llegaba un maestro por Las Canteruelas; al poco tiempo desaparecía y llegaba otro. La mayoría no duraban mucho. Otro maestro que hubo por aquí fue Fausto. Otro José Pozo y otro Ferrando.

Mi padre, Juan Carpintero Sánchez, sabía lo necesario para sus avíos. Él fue peón caminero, y en ese trabajo necesitaba leer y escribir. Él también nos enseñaba. Nos enseñaba de todo, porque tenía una correa de esas anchas, ¡que escantillaba que no veas…! Nos ponía derechos.

A mí me gustaba estudiar. Hice cursos por correspondencia mientras hacía el servicio y mientras trabajaba. Me saqué el carnet de conducir y empecé a trabajar en camiones. Y hacia 1967 me apunté a un curso para fabricar radios; sólo porque me gustaba. La primera radio la hice con una piedra de galena; cuando empecé a sintonizar emisiones, ¡me pareció mentira!

La persona

– Juan Carpinter Brenes

Nació en 1941. Su familia vivía en el cortijo de Las Canteruelas, a dos kilómetros de la Venta de Carpinter, donde ahora vive.

Sus primeros trabajos fueron en el monte, guardando pavos, cabras y cochinos. Luego, coger poleo y llevarlo a vender, y arrancar leña. Su familia acabó de construir la venta de Carpinter en 1958 y a partir de entonces todos trabajaron en ella. A finales de los cincuenta estuvo de ditero con su bicicleta por los campos y cultivó algodón en el cortijo de los Bohorquez. Después trabajó como camionero.

Está casado y tiene varios hijos. Le gusta estudiar y es muy autodidacta.

Testimonio recogido en 2012

1 comentario

  1. David

    Don Juan Carpinter Brenes es todo un ejemplo a seguir como padre, y como persona todo un ejemplo de lucha.

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