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Antes de la guerra había una escuela rural en Bolonia

El testimonio

– La escuela rural de Bolonia antes de la guerra

Había en Bolonia una escuela rural antes de la guerra. Yo conocí tres maestros: don Eugenio, don José y don Javier. Algunos venían con una madre o con una hermana, que vivía con ellos. La escuela era un salón para dar las clases, un dormitorio y una cocina.

De mi casa a la escuela íbamos andando. Mi madre me dejaba ir con los tres hermanos Berbejo, hijos de un carabinero.

Entonces no había guardería y los niños entraban en la escuela con cinco años. Éramos de todas las edades, y lo mismo niños que niñas. Íbamos los hijos de los guardias civiles y del teniente, y los de los pescadores, que entonces estaban muy mal. Estudiábamos con el Catón.

Con ocho años estalló el Movimiento. Javier se fue de vacaciones y no volvió. A estos maestros, que eran jóvenes, los llamaban para ir la guerra. Cerraron la escuela y no volvió a abrirse hasta mucho después. Al principio de la guerra se llevaron a todos los hombres jóvenes, esto se quedó sólo con las personas mayores y los niños, y fue más difícil todavía salir adelante.

Ya cuando acabó la guerra, hicieron pistas para los militares. No podían pasar coches particulares pero, si alguna cosa hacía falta, se podía llegar. Ya después, entre las excavaciones (arqueológicas) y la gente de veraneo, cambió esto mucho.

Mi padre, que nació en 1903 en el campo, sabía escribir, aunque con faltas. Mis abuelos paternos también. No recuerdo en mi familia alguien que no sepa leer y escribir.

La persona

– María Román Escribano

Nació en 1927. Sus padres eran de campo.

Con 19 años se casó. Su marido era militar. Vivieron en la batería de El Camarinal, Algeciras, Sevilla, Canarias y Cádiz, donde vive ahora.

Testimonio recogido en 2013

1 comentario

  1. Fernando Alba Escribano

    Hola María, yo soy nacido en Tarifa, me he criado cerca del Santuario de Nuestra Señora de la Luz, actualmente vivo en Madrid. Me ha gustado mucho tu relato, ya que me remonta a mi infancia. Por cierto, no sé si somos parientes. Un saludo.

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